viajerapunzel

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jueves, 3 de agosto de 2017

TOULOUSSE - Francia

Aunque he oido que a la gente le gusta y pueden "adorar" Toulousse, para mí no tiene una visión tan turística.
Me pareció un lugar para vivir o estudiar más que para visitar.

Es una ciudad de interior y tiene casi de todo. 

El tráfico es bastante denso e ir con el coche me resultó un poco caótico (aun viniendo de Madrid como venimos...).
Tampoco tuvimos suerte metiéndonos por ciertos barrios en los que, a pesar de ser de día, no te sentías muy cómod@ (más o menos como nos paso en Marseille).

A nivel turístico, las cosas que hay que ver están bastante separadas unas de otras, ya que hablamos de una ciudad más bien grande y con ambiente, o por lo menos con movimiento de gente.

La Basilique de Saint Sernin se encuentra antes de entrar a la zona peatonal que va a dar a la Place du Capitole (lo que aquí asemejaríamos con la Plaza Mayor), donde considero que está lo más interesante.



Aquí está el Theatre, al cual se puede entrar gratis.
El suelo tiene grabado símbolos que representan la cruz del Camargue (una especie de comarca a la que pertenece Toulousse).








Alrededor hay tiendas y lugares de restauración, así como algunos puestos en las propia plaza. 
Justo en la parte de atrás encontramos Donjon du Capitole (torre del Homenaje). Un lugar "fresco" con árboles y sombras y algunas fuentes.



Nuestra última parada en el recorrido fue el Couvent des Jacobins, que tampoco destaca demasiado ya que se encuentra entre calles estrechas y otros edificios y el "monumento" en sí no tiene un aspecto especialmente antiguo que lo hagan destacar.


Para terminar, nos acercamos a la orilla del río Garonne, el cual cruza la ciudad. En su ribera hay un par de iglesias y una universidad.
El río no es muy vistoso, ya que está sucio, pero es bastante grande.




lunes, 10 de julio de 2017

Nice (Niza) - Francia

Nice cuenta con todo tipo de servicios donde se puede vivir fuera de la época estival.
Es bastante extensa y tiene un paseo marítimo kilométrico. Nosotros nos limitamos  a visitar el casco antiguo y parte del paseo




En la entrada a la ciudad desde la autopista, verás el estadio de Niza patrocinado actualmente por Allianz.

El aeropuerto se encuentra al borde del mar (a continuación de la playa y en un saliente de tierra) y es continuo el trasiego de aviones yendo y viniendo (al menos en verano). Junto a él está la estación de autobuses. 



La ciudad es atravesada por el tranvía y las distancias se hacen bastante largas para ir andando.
Este tranvía NO va por el paseo marítimo. 

Aparcar es complicado, el tráfico es denso y aunque las avenidas son anchas, recomiendo dejar el coche al principio o al final del paseo y así evitar los agobios de andar callejeando. 
El coste del parking por unas 3 horas ronda los 5 o 6 €.
Muchos parkings de hoteles también están habilitados para gente que no está alojada. 
Si consigues zona azul (afortunad@) es un poco más barato.

La gente se mueve bastante en bici o patines ya que en la avenida principal hay un carril reservado solo para ellos.
Es ideal porque el paseo es totalmente llano y resulta muy cómodo.





La playa es kilométrica (no me podría aventurar a decir una distancia, pero a la vista es gigante).
Es de piedras redondeadas, lo que hace bastante necesario calzado acuático para bañarse.
Dispone de todo tipo de servicios: actividades acuáticas, chiringuitos, voley-playa...

Empezamos la visita en la parte interior, donde encontramos la Iglesia Notre Dame de l'Assomption. En mi opinión es una réplica de la de Notre Dame de Paris. 

Siguiendo la avenida por donde va el tranvía, encontraremos tiendas y comercios en ambas aceras y  llegaremos a la Place Massena. 
Cuenta con bastante ambiente y tiendas, donde hay varias fuentes que refrescan el ambiente (algunas de ellas son las que tienen los chorros en el propio suelo de la plaza y te puedes mojar) 







Ya a pie de playa y con vistas al mar, tenemos la Ópera. No muy llamativa, pero es un punto  por el que hay que pasar.



Por desgracia y siendo tan reciente, la parada obligada es el parque que ha quedado como homenaje a las víctimas del atentado de Niza. Lugar donde solo cruzando la puerta te ensordece el silencio y en el que la gente aun sigue llorando... 
Llaman la atención todos los peluches y recuerdos que la gente ha ido dejando con el paso de los días.

Nuestro recorrido continuó hacia el Castillo de la ciudad. 
Se encuentra en lo alto y está envuelto por un parque por el que hay que ir subiendo hasta descubrir algunos rincones como miradores (con unas vistas geniales) y pequeñas cascadas.
Hay bastantes escaleras pero merece la pena. Aunque también creo que había un ascensor.





Habíamos visto por internet que el Palace Lascaris había que visitarlo. Si sois como nosotros y los museos no son lo vuestro... ni os molestéis en ir. No es un edificio vistoso y todo lo que pueda tener de interesante estará dentro en alguna exposición.

Llegamos a la Place Rossetti donde las calles ya empiezan a ser estrechas (algunas peatonales) y no es recomendable entrar con el coche. Al lado se encuentra la Basilique-Cathédrale Sainte-Marie et Sainte-Réparate y esta zona (que queda debajo del parque del Castillo) es lo que consideraría como casco antiguo. 




Para finalizar la visita, terminamos en el paseo marítimo. Allí se encuentra el reloj solar y un poco más adelante, el monumento a los caídos en la II Guerra Mundial, justo frente al puerto.




                    

El puerto, en comparación con el tamaño de la ciudad, es bastante reducido.
Junto a él encontrarás una explanada que tienen como parking (previo pago) que para no tener que callejear, está muy bien. 






lunes, 5 de junio de 2017

Montpellier - FRANCIA

Esta ciudad está dividida en una zona nueva y otra antigua.

La nueva es la denominada "Antigone" y alberga las tiendas Lafayette, algunas fuentes, una especie de polideportivo y edificios de estilo moderno.  









Como dato curioso, es muy común ver en los edificios modernos bicis encementadas en las paredes. Desconocemos el motivo....






El polideportivo tiene una piscina cubierta que se usa, aparte de para hacer deporte, de ocio, ya que no se estilan las piscinas al aire libre.

Por las afueras de Antigone pasa el río Le Lez.

El tranvía, que atraviesa muchas zonas de la ciudad, une la zona antigua con la nueva.

En el casco antiguo empezamos por la Place de la Comedie, donde se encuentra la Fontaine des Trois Graces y un parque, que albergaba las fiestas cuando estuvimos. Había música y puestos con comida y bebida típica de Francia.
Esta plaza tiene bastante ambiente y es lo que en Madrid podríamos comparar con la zona de Sol (terracitas, artistas "callejeros", tiendas...).








Continuamos hasta la Place de Marché aux Fleurs, y como todas las plazas de flores que suelo visitar, no tenía nada llamativo.
Cerca nos encontramos la Cathedrale Saint Pierre, junto a la que se encuentra pegada una Universidad y enfrente el jardín botánico.







Salimos a una avenida principal que había al lado y buscamos l'Arc du Triomphe (yo pensé que el Arco del Triunfo era algo "especial" de París, pero no... hay más ciudades que tienen uno).
Creemos que se puede subir, pero no encontramos la manera.



Enfrente está el Parque Royale du Peyrou, con la Puerta de Peyrou al fondo.
Este parque es muy grande y la gente del lugar lo usa en verano para dormir en el césped, leer, bailar, jugar a la petanca...





Desde aquí podrás ver el Acueducto de Saint Clement.
Los coches pueden aparcar debajo y está tan integrado en la estructura de la ciudad que no llama mucho la atención. Aunque, eso sí, es bastante largo.





Lo mejor para moverse por la ciudad sería el tranvía, aunque lo que es el casco antiguo es factible hacerlo andando.
También existe posibilidad de alquilar bicis, como en las grandes ciudades.

Montpellier tiene playa (Palavas les Flots). A lo mejor no pertenece al propio municipio, pero le queda muy cerca (a unos 15 min de Antigone) y se va por autovía.
Se puede ir en tranvía, que no llega a pie de playa pero facilitan un bus (gratuito con el billete del tranvía) que va desde la estación hasta el paseo marítimo.

La playa es de arena fina y está dividida en pequeños espigones, lo que consigue que el agua esté calmada y muy transparente.
No tiene chiringuitos pero justo detrás de las casas que están en primera línea hay una avenida donde encontrarás tiendas, kioskos y algunos restaurantes.

Nuestra estancia en Montepellier fue en plan apartamento. Lo mejor para hacer la compra son los centros comerciales que están a las afueras (en la autopista) y están a unos 10 min en coche del centro. Es totalmente recomendable, ya que intentamos hacer la compra en un super de Antigone y abortamos la misión por lo caro que era... Comprando en las afueras los precios eran similares a los de España.

Bon voyage!!