viajerapunzel

viajerapunzel
Mostrando entradas con la etiqueta souvenirs. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta souvenirs. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de enero de 2017

Carcassonne - Encanto medieval en Francia

La ciudad de Carcassonne es grande. 
Está dividida en 2 partes por así decirlo: una de ellas es el pueblo, donde mayor vida hacen los lugareños (sin nada llamativo); y por otro lado, la ciudad medieval, la parte turística y que parece que inspiro los castillos Disney.




Para llegar ahí, tendrás que ir dirección "La Cité".
Al igual que en otros pueblos franceses con los que nos hemos ido tropezando, el encanto no está en sí en los monumentos, sino en pasear alrededor de su muralla y recorrer las misteriosas calles de esta zona.












Es un sitio con muchísimo ambiente y turismo. Hay multitud de restaurantes y tiendas (sobre todo de souvenirs).
Aquí la gente ya empieza a hablar español y catalán, cosa que va dejando de ocurrir a medida que te alejas de la frontera con España.

En el interior de sus murallas está el castillo (entrar cuesta unos 8.50€) y la Basílica de Saint Nazaire.



Cabe destacar que "La Cité" está amurallada y se puede bordear completamente y, en algunos puntos, andar sobre la propia muralla.

La Cité está en lo alto, por lo que aparcar en las partes bajas de la ciudad es más fácil y económico.
Hay varios parking públicos.

Desde el Pont Vieux (fuera de la Cité) tienes una bonita panorámica de la muralla y la zona medieval.




domingo, 11 de mayo de 2014

Costa da Morte: Muxia, Cee y Fisterra

La Costa da Morte está formada por numerosos pueblos.
Yo fui solo a tres, ya que cada uno está a cierta distancia y en el poco tiempo que tenía no me dio para más.

Comenzando por Muxia, es un pequeño pueblo bañado por el Atlántico (como el resto) y cuyo mayor encanto se encuentra en el santuario de Santa María de la Barca, que está sobre unas rocas junto al faro.
Ahora mismo se encuentra muy deteriorado a causa del temporal y un incendio provocado por un rayo.










Después de dar un paseo por aquí nos acercamos a Cee.

La verdad es que todos los pueblos parecen similares, estoy segura de que cada uno tiene su encanto, pero de pasada no hubo nada que nos llamara la atención y ni siquiera paramos.




Por último estuvimos en Fisterra.
Este lugar me pareció increíble. En la parte del pequeño pueblo, lo habitual: iglesia, souvenirs, restauración, productos típicos...
Pero la diferencia se encuentra en el faro.






Hay que subir una pequeña cuesta (se puede ir en coche porque no hay problema de aparcamiento).
Al llegar a lo alto verás un acantilado, con indicaciones para el Camino de Santiago (como en muchas partes de A Coruña) y un edificio que, lejos de parecerlo, es el faro.
Se puede entrar, porque hay como una especie de museo, pero no subir a lo que es la torre.
Aquí sellan el libro del peregrino, para los que van haciendo el Camino.
Hay unas escaleras por detrás del faro, que te hacen acercarte un poco más a la punta del acantilado, y si el tiempo te lo permite, disfrutar del horizonte infinito.








Aprovechar para comentaros, que no os fiéis de los sitios con menús del día que te ofertan en la zona del faro.
Nosotros nos dejamos engañar y fuimos a uno con un menú de 10€ donde la atención fue lenta y poco profesional y la comida escasa y poco elaborada. 
Al final lo barato sale caro y es mejor gastarse un poco más que amargarte un poco las vacaciones por una mala experiencia.

martes, 30 de julio de 2013

Cascais - Estoril

A pesar de la poca información que encontré de estos pueblos por internet, nos animamos a ir a conocerlos en tren. OJO: la tarjeta Viva Viagem no vale con "la tarifa plana" de 6€, hay que comprar otro billete y es un lío. Lo mejor es que vayáis a la taquilla a sacarlo.
La parada de Cascais está prácticamente en el centro del municipio y desde Lisboa se tarda como unos 30 minutos.

El pueblo tiene algunas zonas peatonales y está lleno de restaurantes, tiendas de souvenirs y pastelerías. Es una zona agradable para pasear, aunque supongo que en pleno verano puede ser un poco sofocante...



Antes de comer, dimos una vuelta por el puerto pesquero. A continuación está el puerto deportivo, con bares, restaurantes, discotecas y escuela de vela. Esta es una zona más nueva, estilo Puerto Banús.



Al final de este puerto, hay un paseo que lleva hasta el faro y un hotel de 5*; para ello pasaréis sobre un puente por donde el mar tiene un entrante y choca con mucha fuerza.
Desde aquí veréis de frente Cascais y Estoril.




OJO: A la hora de comer, nos sentaron en una mesa y junto con el pan nos pusieron un queso de oveja para untar. Uno de los camareros insistió en que
lo probara.
Cuando vino la cuenta nos habían cobrado el pan y una ración de queso. Nos indignó un poco que sin haberlo pedido, nos lo metieran por los ojos. Pero estábamos de vacaciones y tampoco quería tener fiesta.
Hablo de Cascais porque fue donde tuve la experiencia, no sé si es tónica general en Portugal, en este pueblo, o fue solo en este restaurante fruto de nuestra cara de turistas.


Después de comer, decidimos llegar hasta Estoril andando por un paseo que une ambos pueblos. Las vistas eran estupendas y alrededor podías disfrutar del mar, el paseo y casas señoriales que parecen castillos.
Aunque en mi caso, no elegimos el mejor día... El diluvio universal junto con el aire hizo que nos caláramos (si abríamos el paraguas era misión imposible andar).






Irás junto a la playa todo el tiempo y encontrarás restaurantes, baños públicos y en algunas zonas donde no hay arena (que directamente está el mar), escaleras para bañarse.


La playa es de arenita fina y tengo entendido que suele hacer mucho aire (suelen practicar surf por esta zona).
Sin saber cuando (porque no lo indica ningún cartel), llegamos a Estoril y para ir al centro subimos unas escaleras.

Estoril no tiene más que casas grandes y su mítico Casino. Aparte de esto, no hubo nada que me llamara la atención. 
Para mi gusto, Cascais es más llamativo, quizá porque esté más enfocado al turismo y tiene más cosas para ver y lugares por donde pasear.